Resulta difícil en la actualidad definirse por la fotografía a blanco y negro o la fotografía a color. En particular esa dimensión clásica que dio el blanco y negro a la producción de imágenes fotográficas aún me resulta más agradable que el uso del color. Es el caso, por ejemplo, de esta fotografía aquí abajo, donde se muestra una escena algo bucólica, a través de la técnica del silueteado. Creo que no habría lenguaje más adecuado para ella que el de la correcta escala de grises.

Sin embargo, existe un manejo del color que me resulta bastante agradable, y es precisamente aquel que se aparta de la asepsia y el perfeccionismo que suele perseguir el color en la fotografía publicitaria y de modas.
Ninguna foto puede ser aséptica y mucho menos debe conformarse, o intentar concentrar sus elementos de virtud en la búsqueda de la expresión de lo “bonito”. Una fotografía es mucho más que una imagen bonita, limpia, bien cuidada, correcta. Lo correcto en fotografía es remover sensaciones profundas en el espectador y no sólo arrancarle una expresión de complacencia.
La fotografía que muestro arriba fue tomada en un atardecer del año 2007, en la Plaza de la Torre de TV en Brasilia. Enfoqué hacia un grupo de personas que se entretenía elevando volantines. Y el resultado fue esa foto, de la que gusto por su sencillez, en blanco y negro.
Lo que queda es la mirada. Una, la del fotógrafo; otra, las múltiples miradas del espectador.
En este ejercicio de mirar, esta foto me genera una nostalgia…
Pingback: La imagen bonita « Signus Photo Site