En julio de 2007 mi esposa (salva.palabra en technicolor) y yo hicimos un viaje por tierra para recorrer el Camino Real (Estrada Real), que conecta la zona minera de Brasil con su litoral.
Quince días nos tomó hacer el recorrido, con partida desde Brasilia, en el centro-oeste, hasta São Paulo, como destino final, en el sur-este. Un viaje de poco más de 2 mil 300 kilómetros.