De vez en cuando, entre días aburridos y medianas depresiones, tomo la cámara y deambulo por la casa en busca de algo que retratar. Allí, Blanco, uno de mis gatos, que siempre percibe las variaciones de mi ánimo -y de mi alma- se aproxima con la parsimonia de un príncipe, da dos o tres vueltas entre mis piernas para llamar mi atención, y luego se acomoda en algún rincón semioscuro, como invitándome a fotografiarlo.

Sospecho que Blanco sabe muy bien lo que hace, y no sé si por cariño y preocupación, o por simple vanidad felina. Y en realidad poco importa, porque en realidad es un excelente modelo, y me sale barato, apenas una reación extra de comida húmeda por cada una de las sesiones.

Ah, pero si algún otro se antoja de su servicio, seguro que cobra más, como todo un profesional. Por eso tiendo a creer que cuando posa para mí lo hace por cariño… y además ronronea.
i love the cats because this animals are very beautifull
Oh, that is a really beautiful cat. But I’m not sure what the dog would say if I brought home a cat
Thanks for the comments
adoro los gatos,
preciosos contrastes
What beautiful, beautiful cats!