Hay lugares de Brasilia, recovecos, que no se aprecian a simple vista. Hay lugares de Brasilia, esta ciudad perfecta, que no aparecen a los ojos del turista desprevenido. Hay lugares humanos en Brasilia. Perversos. Obscenos, como los callejones del Sector Comercial Sur, donde todas las tardes renacen Sodoma y Gomorra.