
Como lo dice el título, esta es una comparsa de carnaval.
El carnaval de Brasilia no se parece al de Río de Janeiro. Por lo menos no a lo que yo conocí del carnaval de Río de Janeiro. Menos pomposo, menos oneroso, para nada espectacular, por el contrario discreto, pero igualmente alegre, tiene otra característica que lo diferencia bastante: el carnaval de Brasilia es más familiar… y menos perverso.
En el carnaval de Brasilia no se ven las espectaculares carrozas que se presentan en Río, que cumplen una doble función: la de la representación alegórica y la de vitrina de venta del paraíso del placer que es Brasil (en ese sentido, me parece que Brasil es hoy lo que fue la Cuba de Batista).
Pero dejando estas apreciaciones particulares de lado, muestro hoy una fotografía que tomé durante el carnaval de Brasilia del 2007. De nuevo una imagen donde esa particular actitud de los niños frente a la cámara se presenta de manera directa y fresca. Una imagen de la que gusto por su variedad expresiva.
Y como no me interesaba el colorido carnavalesco en esta ocasión, sino los gestos que se desprenden y se mezclan con la pasión que cada participante lo coloca a su rol, pues hice la foto en blanco y negro… y era de noche.