Un saltimbanco. Uno de tantos. En Brasilia. En la noche. Fuera de diarios y noticiarios. Un saltimbanco. Uno de tantos.
Este es un retrato estrecho, bien cerrado sobre los detalles que dan caracter al personaje, un miembro de un Grupo de Elite policial. Creo que, además, su expresión lo dice todo.
“Aquello fue tormenta y negrura. Primero el relámpago filtrándose como aguja líquida a través de mis párpados en sueño, luego el trueno. De repente, todo fue como en los primeros tiempos: una aguda y sonora humedad rodeando el espacio, sombras y miedo.”
Para continuar con la serie Retratos incomunes presento este aquí que, aunque lo duden, fue realizado en un lugar totalmente público.
Verde, que te quiero verde…
Esta es una escena que preferí tomar en color porque sentí que el contraste entre los dos niños -un contraste superficial, claro- podía reflejarse mejor así que en blanco y negro.