Parque con columpios
Publicado por Nelson González Leal en 21 Junio 2009
Cerca del apartamento donde vivo, hay un parque con columpios. Los domingos por la mañana, generalmente, el parque se llena de niños, de padres que acompañan a los niños, de niñeras, que acompañan a los niños y a los padres. Los domingos, el pequeño parque se anima.

Es otra cosa, sin embargo, verlo de noche. Aproximarse a sus linderos tras la oscuridad, para encontrarlo solitario y lleno de sombras. Presto para otros juegos.

Yo no recuerdo haber jugado mucho con columpios en mi infancia. Mi cuerpo no registra sensaciones de balanceo infantil, ni de vértigo, ni de alegrías dadas por la aventura y el riesgo de mecerse en un columpio. Sin embargo, estoy seguro de haberlo hecho, de haber experimentado el ir y venir, el vaivén vertiginoso y pendular; lejano a la quietud de la noche.

Considero la experiencia y me aproximo al pequeño parque para descubrirlo desnudo, libre de ruido, de carcajadas y sustos, de diálogos confesionales entre niñeras y amos, de ladridos de perros.

Otra visión ofrece el parque por las noches. Otra sensación dan los columpios. Otro tipo de vértigo, un escalofrio de otro origen, una aventura escondida.

Llevo mi cámara y tomo algunas fotografías. Me paseo por la densidad del tiempo que ahora puebla y determina este espacio sombrío y liberado. Otros ángulos se ofrecen al visitante.

Un nuevo mundo, lejano a la certidumbre infantil nos embriaga desde la noche con columpios, desde el pequeño parque solitario, desde esta oferta distinta de posibilidades.

El parque es el mismo, pero no se debe ver igual, porque sería un engaño. La noche lo cubre y le da otra noción, otro estilo, otra nomenclatura.

Parque con columpios que no chirrian al balancearse, que se balancean apenas, movidos por una brisa discreta. No hay porque alarmar estas horas, horas de amantes, de luna, de susurros. Horas de otras visiones y otros ángulos. Horas de interpretaciones abiertas, distintas, cargadas de significados extraños.

Tomo algunas imágenes en este pequeño parque con columpios. Me doy a la tarea de registrar su modo especial de aquietarse por la noche y me hago cómplice de su divino silencio y de sus formas serenas.








Alka escribió
Esta es la obra de un genio, sin genero de dudas.
La luz y los faroles, o mejor, los cartazes « Signus Photo Site escribió
[...] los ensayos titulados Cuadros y Parque con columpios inicié el juego de composiones visuales sujetas a un grafismo practicamente esclavo de la luz y [...]
Nadia Pizzulin escribió
me encanta tu universo en b/n
colourit escribió
I like this fotography very much.
Black and white is beautiful.
But I don’t understand your language.;))