Esta nueva serie de imágenes fotográficas es realmente un juego narrativo, una especie de guiño a las viejas fábulas de nuestra infancia.
Con el uso de recursos simples, como los objetos que usamos en nuestras casas para portar vasos, marcar libros, armar rompecabezas o realizar juegos de habilidad memoriosa o motora, he ido construyendo esta fábula particular, este divertido cuento fotográfico, lleno además de colores que representan los cuatro elementos de la naturaleza y -por supuesto- de toda fábula: ocre de tierra, azul de cielo y mar, amarillo de oro, omnipotencia y poder, y rojo de sangre y fuego. Otros elementos y colores presentes son un reto para la imaginación de ustedes, queridos observadores.
Nunca fui santa – Caballero y dragones en el bosque encantado deberá llegar a las treinta y tantas imágenes. Aquí presento apenas el comienzo de la historia.

















