“El fotógrafo frente al CAOS emplea el tino de un disparo, aguza la mirada, observa el entorno desde la óptica de cuerpos sobre cuerpos, cristales sobre cristales, luz sobre luz. El fotógrafo se mezcla con la realidad del CAOS, en su movimiento constructivo y subversivo, para intentar interpretarlo y recomponer con él –vaya paradoja- la historia de su propia inmersión.”
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