Este es un retrato estrecho, bien cerrado sobre los detalles que dan caracter al personaje, un miembro de un Grupo de Elite policial. Creo que, además, su expresión lo dice todo.
“Aquello fue tormenta y negrura. Primero el relámpago filtrándose como aguja líquida a través de mis párpados en sueño, luego el trueno. De repente, todo fue como en los primeros tiempos: una aguda y sonora humedad rodeando el espacio, sombras y miedo.”
Para continuar con la serie Retratos incomunes presento este aquí que, aunque lo duden, fue realizado en un lugar totalmente público.
Esta es una escena que preferí tomar en color porque sentí que el contraste entre los dos niños -un contraste superficial, claro- podía reflejarse mejor así que en blanco y negro.
No sé, la verdad, si este puede ser calificado como un retrato incomún. Mucho menos en Brasil. Pero lo cierto es que lo coloco aquí porque me llamó la atención el gesto de la mujer y la combinación que presenta con el color azul que adorna su cuerpo y su cabello.
Debo confesar que cuando vi esta escena no pude dejar de pensar en aquellos gráficos que muestran la evolución del ser humano, desde su edad más tierna hasta la vejez. Y claro, tampoco pude dejar de tomar la foto.